Bonarda

Creemos y apostamos en Mendoza, su gente y sus terruños. Como San Martin es tierra de Bonarda apostamos por este varietal, que es emblema de nuestra provincia y es exclusivo de la Argentina. Es la segunda cepa tinta de calidad detrás del Malbec, según el instituto Nacional de Vitivinicultura fue una de las uvas tintas que más creció durante la última década.

Algo de su historia

En un principio la Bonarda formaba parte de cortes muy populares, lo que la ubicó entre cepas comunes, y por años se utilizó como base para producción de vinos de corte, logrando ser un componente indispensable para complementar vinos tintos otorgándoles elegancia a los que no la tenían, mejorándolos y equilibrándolos. Pasarían muchos años para que la Bonarda dejara de ser una cepa para vinos populares, y lograra tener un lugar de privilegio entre sus pares. Por aquellos años, después de que los inmigrantes se establecieron en Argentina, se la llamaba Barbera o Bonarda Barbera, tiempo después mediante investigaciones realizadas a mediados del siglo XX, se dio a conocer que se trataba de la variedad francesa Corbeau Noir.

Durante años, franceses e italianos se la adjudicaban como propia, ya que se encuentra en la región francesa de Savoie con el nombre Corbeau Noir y en Piamonte (Italia), con el de Charbono. La confusión que generó esta disputa entre dos regiones vecinas, fue refutada de acuerdo con el estudio genético de la Cátedra de Viticultura de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNC (Universidad Nacional de Cuyo), donde se estableció que la variedad Bonarda de Argentina correspondía a la variedad Corbeau francesa.

En la actualidad es la segunda cepa tinta de calidad detrás del Malbec. Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura fue una de las uvas tintas que más creció durante la última década sumando algo más de un 20% de superficie, conquistando espacios en la góndolas, con cada vez más etiquetas. En el año 2014 se registraron un total de 19,214 ha. de esta variedad en Argentina y constituyó el 8.49% de la superficie del país. La cantidad de hectáreas del país en el período 2000-2014 se ha incrementado el 28.19%, en Mendoza el 26.31%, en San Juan el 53,81% y en otras provincias el 7.37%. Se cultiva principalmente en Mendoza (82.06%) y San Juan (14.19%) pero también está presente con pocas hectáreas en las otras provincias (3.74%) entre las que se destaca La Rioja.

Características de la Bonarda

Tiene un ciclo de maduración muy largo. Hay que llegar a un punto de madurez alto de la fruta para lograr un buen vino. El racimo es bastante compacto y apretado, por lo que sufre enfermedades criptogámicas (enfermedades que se producen en la planta) fácilmente. A la Bonarda le sienta bien las zona cálidas como las regiones en que se cultivó, el clima le brinda a los vinos colores intensos con matices violáceos y aromas de frutas rojas y negras, muy agradable de taninos suaves, es una variedad de la que se puede obtener vinos elegantes y complejos, dejando de lado los altos rendimientos y enfocándose en la calidad.

Los vinos producidos de Bonarda tienen una vista rojo rubí intenso con tonos violáceos. En nariz presenta aromas a frutos rojos, como frutillas, cerezas, frutos negros como moras, algunas veces podemos apreciar aromas especiados. Mientras que en boca son agradables con cierto dulzor, taninos suaves y bien maduros.